Thrice:To be everywhere is to be nowhere 

thrice

Enfrentarse a un nuevo lanzamiento de Thrice 5 años después de su anterior referencia (Major/Minor) y con un hiato indefinido de por medio, sembrando la duda de la continuidad del combo, es suficiente alegría y alboroto como para que un servidor devore con ansia la nueva obra de los californianos.

No esperaba encontrarme ni mucho menos con la faceta más compleja de los Thrice de The Alchemy Index habiendo ya escuchado los 3 adelantos, todos ellos en mayor o menor medida temas directos y concisos. En ellos siempre acababan mostrando la vertiente rock/hardcore melódica de sus 2 últimos discos (especialmente similares con respecto al sonido de Major/Minor).

La primera parte del disco empieza a toda pastilla con la potente base rítmica que forman los hermanos Breckenridge, y con unas líneas sinuosas de guitarras que son pura artesanía  de Teppei Teranishi (artesanía que por cierto es la otra gran pasión de Teppei fuera de los escenarios). Si nos quedaba alguna duda, el sonido y esencia siguen estando intactos tras el parón. Hurricane, el corte que abre nace de una guitarra sin distorsión  y teclados (la misma línea sonora que cierra el disco pero con un piano) que desembocan en riffs de guitarras marcas de la casa. Este sonido y los estribillos con un Dustin Kensrue haciendo un buen trabajo vocal se mantienen en temas como en los mencionados adelantos presentados: Blood On The Sand, Black Honey y Death from Above.

De esa linealidad de sonido se escapan seguramente pocos temas: The Window es más ambient pero tiene un final con guitarra-batería casi cercano al stoner o sludge, The Long Defeat, el interludio que le sigue denominado Seneca (me recuerda por alguna razón inexplicable a los deliciosos interludios del Sunbather de Deafheaven pero en versión corta) y la canción  que cierra el álbum Salt and Shadow.

La evolución de Thrice a lo largo de los años ha sido notable, la urgencia de sus comienzos ya no es tan palpable en la versión de 2016, aunque en temas como Whistleblower Dustin suena más parecido al registro vocal de aquellos tiempos “Pre-Vheissu”.

En esta vida como reza el título del disco “estar en todas partes es no estar en ninguna” o tirando de refranero popular “quien mucho abarca poco aprieta”. Esta máxima han debido seguir los de Orange County a la hora de crear un disco que en términos generales se puede calificar como directo y conciso (solo un par de cortes superan los 4 minutos  y medio de duración), amén que continuista en lo ofrecido en los dos lanzamientos predecesores.

¿Se puede decir que esperábamos más de este lanzamiento? Particularmente no tenía ninguna expectativa de encontrarme con un Vheissu segunda parte (tampoco era necesario seguramente), por lo que si únicamente valoro el cancionero creo que es un disco notable. Me aventuro a decir incluso que este disco está parido con la clara intención de que gran parte del mismo pueda ser tocado pasionalmente en directo y en este aspecto a mi parecer es bastante superior a lo que han lanzado desde el 2009.

Seguiremos soñando pues con que podamos ver algún ida a Dustin y cía por tierras españolas y poder corroborar el empaque en directo de los nuevos temas. Mientras tanto seguiremos conformándonos con exprimir al máximo To be everywhere is to be nowhere y es que a falta de pan buenas son tortas…

 

Track by Track en un tweet:

  1. Hurricane: Tormenta sónica tras acústica y piano. Guitarra “typical made in Teppei”.Estribillo accesible y coreable. Cierre con riffs más pesados.
  2. Blood On The Sand: Sube el ritmo y decibelios. Bajo arrollador. Dustin grita como antaño. Puñetazo fuerte y conciso en menos de 3 minutos.
  3. The Window: ritmo desconcertante. Estribillo peor que las anteriores. Lo mejor las guitarras de Teppei. Cierre con riffs “cuasi-metálicos” de nuevo.
  4. Wake Up: apertura con “bajo groovy”. Explosión en los estribillos. Brutal para un directo. Subidón final. ¿Rage Against the Machine?.
  5. The Long Defeat: Más capas y texturas. Dustin mezcla voces limpias y gritadas.Vertiente atmosférica al final. Grower. Tema especial.Final a lo Child of Dust?
  6. Seneca: interludio central instrumental. Buen enlace con el final de la anterior. Leve sabor a post-rock.
  7. Black Honey: single 100% Thrice. Letra curiosa. Cierre con un Dustin desatado. Potencia sónica característica.
  8. Stay With Me: Kings of Leon?30 seconds to Mars?Baladón. Rock edulcorado. Su faceta más comercial.Faceta desconocida. No me encaja con el resto. Grower?
  9. Death From Above: estribillo fiero que rememora Fire. Evolución al final hacia terrenos más melódicos. Espectacular cierre. Cañón.Canela.
  10. Whistleblower: Dustin canta con garra. En directo debe ser la rehostia. Ritmo frenético a la mitad de Teppei. Muy cracks. Special one. Canela.
  11. Salt and Shadow: la calma tras la tormenta. Teclados novedad llevando el peso a medios con percusión electrónica. Outro atmosférica. Floja.Cierre circular.

2 comentarios en “Thrice:To be everywhere is to be nowhere 

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