Desempolvando discos olvidados III: The Devil and God are Raging Inside Me (Brand New)

brand-new-the-devil-and-god-are-raging-inside-me

A veces toca poner en orden cajoneras y estanterías, y en alguna de ellas, nos encontramos con algún objeto inesperado y caído en el olvido. Te topas en la red con una de esas cada vez más comunes efemérides, pero con la salvedad de que en este caso estamos hablando de un disco al que sucumbí en su día, y al que por desgracia tenía caído casi en el olvido. Es por ello, y aprovechando que ayer se cumplieron diez años desde su salida al mercado, hoy desempolvo The Devil and God are Raging Inside Me, disco de Brand New del año 2006. 

Emo. Un género y una escena caída en desgracia por el devenir y deriva que ha sufrido, en gran medida debido a la nulidad de contenido que la última generación encuadrada en el género ha ofrecido. Esa relación emo-flequillerismo y posterior screamo ha acabado por ensuciar el nombre de un género que en primera instancia hacía referencia a toda una escena en la década de los 80´s que bebía del hardcore, y posteriormente en la década posterior englobaría a bandas tan recomendables como Sunny Day Real Estate, – cuyo cantante Jeremy Enigk ha andado con el bueno de Ramón Rodríguez de gira por nuestro país precisamente en este mes- Mineral, American Football o Jimmy Eat World por citar algunas. Pero no todo fueron desgracias sonoras en lo concerniente al género en el primer decenio del nuevo milenio, hubo bandas como Brand New que en su discografía dejaron piezas la mar de interesantes como el fantástico The Devil and God are Raging Inside Me (2006).

brand_new_-_2015_620-400

Con su tercer disco la banda norteamericana de la Costa Este consiguió darle una gran vuelta de tuerca al sonido del disco predecesor Deja Entendu (2003) , y lanzaba un álbum con una banda en pleno estado de madurez. A mí modo de ver, por nivel musical, emotividad y espectro cubierto, la banda liderada por Jesse Lacey entregó un trabajo que, vuelvan a sacar material o no, difícilmente podrán superar. En The Devil… no hay ningún vestigio de ese pop-punk primitivo con que se empezó a desarrollar la banda, y sí mucho de visceras, rabia – el propio título del disco ilustra bastante bien la rabiosa bipolaridad y superposición de claroscuros que contiene-  y emotividad en cada una de las canciones. Un disco que desde su inquietante portada te atrapa, con canciones que una tras otra conforman un cielo de nubarrones grises pero con un magnetismo escondido que las hacen tremendamente especiales.

 

El disco arranca con una dolorosa y rabiosa en el coro del estribillo Sowing Season (Yeah), una visceral emotividad que se mantiene en tono en la desgarradora Degausser o en ese final que pilla a “contrapaso” de Luca. Dentro de la propia variedad estilística del disco pueden encontrarse temas más accesibles como The Archer´s  Bows are Broken, Not The Sun o Millstone, o esa maravilla de tempo pausado que es Jesus Christ. Todas ellas con un denominador común: una intensidad emocional que hacen de su escucha un viaje tortuoso, un ejercicio reflexivo de entrañas abiertas por parte de la banda. No es de extrañar por tanto, que para parir este trabajo necesitasen más de un año y con un cambio de productor de por medio. Con todo ese trasfondo de universo de tormento puede parecer que en cuanto a temática nada difiere con las proclamas de esos teenagers compungidos de largo flequillo que pululan por ahí, pero nada más lejos de la realidad, The Devil and God are Raging Inside Me es una obra adulta con suficiente entidad como para tener peso propio dentro del género. Para muestra esa instrumental Welcome to Bangkok, con explosión casi a lo Mogwai incluida.

 

 

Ardua tarea la de elegir canciones por encimas del resto en este caso. Todas y cada una de ellas, quizás apurando The Archer´s  Bows are Broken y el tema sin título no aportan demasiado, contienen suficientes motivos como para que merezcan estar en el tracklist. Aunque temas como You Won´t Know o Degausser son de esos que dejan huella. Un excelente trabajo al que el paso del tiempo no ha restado un ápice de oscuridad a los crípticos mensajes de su cantante, y que sigue acongojando con cada escucha. Encantado ando de haberme reencontrado con una banda cuyo difuso futuro hace que tengamos que recurrir a viejas referencias para deleitarnos con su particular reinvención y adaptación del sonido emo a mediados del 2000.

 

Track by track en un tweet:

  1. Sowing Season (Yeah): tras un punteo y un Jesse en tensión se llega a un explosivo grito al estribillo. Las estrofas finales son desgarradoras. Genial tema.
  2. Millstone: de mensaje críptico. Con cambios de ritmos entre las estrofas y el estribillo. Más accesible melodicamente. Jesse arrebatador cantando.
  3. Jesus Christ: memorable línea de guitarra. De carácter reflexivo, dubitativo e hiperpesimista. La interpretación vocal lo hace todo creíble. Talento.
  4. Degausser: similar en tono al primer tema.Grandiosos coros previos al estribillo.La guitarra sobresaliendo. La estrofa de la outro roza la perfección.
  5. Limousine (MS Rebridge): la canción más larga con casi 8 min. Primera parte floja. De la mital al final se entra en un bucle en crescendo acojonante. Magistral.
  6. You Won´t Know: tremenda canción que se acelera y deja musicalmente grandes momentos. Guitarra,bajo, batería y voz desbocados. Mi favorita. Cracks.
  7. Welcome To Bangkok: “rara avis” dentro de su sonido. Un cuasi-interludio de 3 minutos instrumental. La explosión final es muy post-rock.
  8. Not the Sun: podría haber entrado en Deja Entendu. Mayor presencia del bajo aquí. La más edulcorada del disco, aunque adictiva y con detalles positivos.
  9. Luca: primera parte de arpegio acústico de gran belleza. Devolviendo la tensión y oscuridad. Tras los susurros la tormenta desatada.Gran final.
  10. Untitled: otro interludio corto en el que se coquetea con varios sonidos de fondo. La guitarra marca una línea de mayor valor del aparente.Anecdótica.
  11. The Archer´s Bow Are Broken: no encaja con el resto del tono del disco. En la línea del sonido previo a este disco. No aporta nada al conjunto. Lo más prescindible.
  12. Handcuffs: intimista y lenta. Jesse vuelve a entonar en modo lamento cada verso. La presencia de una minisección de cuerdas no desentona en absoluto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2 comentarios en “Desempolvando discos olvidados III: The Devil and God are Raging Inside Me (Brand New)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s