Reemprendiendo el viaje

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Tras dos meses en los que no me ha quedado casi más remedio que dejar aparcado el universo musical, es hora de arrancar y volver a pisar a fondo en busca de las Antípodas Sonoras. Y dado que durante este impás han habido una infinidad de momentos musicales destacados, aprovecho para reordenar algunos de los discos y momentos que me han acompañado durante estas últimas semanas de constante cambio.

 

En primer lugar por el calado y poso que me ha dejado, tengo que traer el nombre de Pallbearer. La banda de Arkansas a la que ya le tenía la matrícula tomada con sus adelantos, ha acabado regalando el que es uno de mis momentos musicales del año sin lugar a dudas. Heartless es una combinación magistral de lo pétreo de su propuesta doom de obras pretéritas con una vuelta de tuerca más melódica de su sonido que les ha sentado de maravilla. El nombre de los suecos Katatonia me ha sobrevolado la cabeza en algunos momentos y la tensión atmosférica de todo unos Neurosis en otros. Siete temas brutales en los que lo mismo asombran con el árido inicial riff de Thorns que con la belleza extrema y lo sutil del arpegio que da entrada a Lie of Survival. Habrá quien esperase un Foundations of Burden segunda parte pero en Heartless, Brett Campbell y los suyos han acertado de pleno al sumergirse en nuevos horizontes sonoros. Obra sobresaliente.

 

 

A finales de Marzo vio la luz el que por un servidor y por muchos otros era uno de los elepés más esperados de todo el 2017. Me refiero obviamente al séptimo trabajo discográfico de según mi parecer la banda metálica/prog nacida en el nuevo siglo con un catálogo más completo en su haber: Mastodon. Con el hype por las nubes debido a multitud de fragmentos de vídeos mostrándolos en el estudio grabando junto a Brendan O ´Brien Emperor of Sand, debo admitir que me temía el claro caso de decepción cuando las expectativas son tan altas. Una vez más estaba errado. Con Emperor of Sand Mastodon han regresado a la fórmula prog de disco conceptual que tan buenos réditos dejó en Crack The Skye y si bien no han conseguido alcanzar tales cotas sí que suenan más compactos y cohesionados que en sus dos últimas obras, trabajos que a pesar de contener temas sueltos buenos no cumplían del todo sabiendo el nivel que atesoran. Un disco bien resuelto en el que hay momentos muy puntuales recordando al desenfreno y músculo de Blood Mountain como la parte inicial de Word to the Wise y especialmente Andromeda y Scorpion Breath en las que muestran unas credenciales que hacía tiempo no le oíamos. Otro notable paso en la carrera de los de Atlanta, con un Brann Dailor con un peso cada día mayor y en el que las guitarras son tan extraterrestres como siempre. Y antes que se me olvide: un cierre de matrícula de honor con una Jaguar God en la que desarrollan aquella instrumental y primitiva Elephant Man y la elevan con infinitos cambios de ritmo y un solo a modo de epílogo de los de lagrimita. A ver quien les tose a estos cuatro.

 

Y volviendo a latitudes más cercanas, nos quedamos con uno de esas sorpresas anecdóticas con las que uno se topa de vez en cuando. Ante el nombre de Atavismo responden un trió de paisanos (son de Algeciras) que con Inerte han sacado su segunda obra juntos. Nacidos de las cenizas de Viaje a 800, el trío ha conseguido sorprenderme con una revisión psicodélica/progresiva de raíces andaluzas empaquetada en temas largos en el que las atmósferas se apropian en grandes tramos de todo el peso compositivo. Tan solo por esa obra de arte que es Pan y Dolor ya la existencia de Inerte está más que justificada. Brutal la sección rítmica con una pegada de Sandri Pow a la batería que pude comprobar el pasado Domingo en la Rocksound de Barcelona.  Space-rock de altos vuelos que vuelve a poner de manifiesto el nivel del panorama nacional.

 

 

Para cerrar y sin dejar las fronteras de nuestro país, creo de justicia traer aquí uno de mis grupos de corte indie nacionales favoritos desde el primer momento en el que tomé contacto con ellos. Hablo de Nudozurdo. Y hablo de justicia porque a su anterior Rojo es peligro publicado hace dos años no le dí la más mínima bola en mi reproductor musical. Caso extraño dado que sus obras anteriores fueron de las de conexión inmediata para un servidor con esas letras y particular manera de cantar de Leo Matos que les confiere una identidad única e intransferible dentro de la sobrepoblada escena alternativa/underground nacional. Y es que desde los primeros acordes de la inicial Bonage Belcanto me doy cuenta de que Voyeur Amateur es otra gran obra de los madrileños. Regreso de esa presencia desbordante del bajo en cortes como Beso Co-Rector, de ese descaro para salirse de los cánones y parir una canción de nueve minutos en un disco supuestamente indie (La Ruta de los Balcanes) y esos momentos de belleza y arreglos en Estás Tan Perdida transportando a la época de Tara Motor Hembra. Más magnética si cabe es Úrsula Hay Nieve en Casa, una auténtica muestra de ese algo especial que tiene Leo y su proyecto por extensión, siendo capaces de cautivarme y zarandearme como pocos consiguen. Bonito reencuentro.

 

 

Como bola extra y a modo de descubrimiento reciente y calentando motores para el cercanísimo Primavera Sound, dejo a continuación a esa desbordante Alexandra Savior. Jovencísima promesa que empieza a confirmar todo lo que parece que apuntaba esta precoz cantante con su álbum de debut Belladonna of Sadness.

 

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