Biznaga + Moaning: Sala BeGood 21/04/18

 

biznaga.png

Ayer hacía la coñeta de lo outsider de elegir la propuesta musical de Biznaga y Moaning en un día en el que muchos sucumbirían a otras ofertas más mainstreams a la final copera-futbolera y a los reconvertidos a casi charangueros Arcade Fire en la ciudad condal. Para nada esperaba la gran acogida y ambiente que presentó la Sala BeGood para recibir a dos bandas jóvenes que, cada uno por su lado, vienen haciendo ruido – y no sólo metafórico- en los últimos tiempos. Y menos mal que no me perdí el sarao, porque probablemente es el bolo más entretenido/festivo al que he asistido en este 2018.

A los angelinos Moaning les tenía la matrícula fichada desde que están dentro de la escudería Sub-Pop y mediante la que han publicado un disco de power-pop más majo que las pesetas. Con esas credenciales se presentaban sobre las tablas el joven trío para calentar el cotarro. Y ciertamente lo consiguieron con una actuación muy convicente en la que transmitieron más garra y menos matices que en su trabajo de estudio. Con un sonido que bien podría ser un híbrido entre unos Metz – con quienes han compartido gira y precisamente citaron en una charleta- pasados por un filtro post-punk oscurete y la buena tradición norteamericana de power-tríos. Así temas como Does This Work For You, Don´t Go Tired sonaron más abrasivas y musculosas que en la producción de estudio. Las partes oscuras con reminiscencias The Cure, en las que cobran valor la sintetización y bajo de Pascal Stevenson, como Artificial también brillaron, amén de una actuación de Sean Solomon a la guitarra notable tanto en actitud como en ejecución. Confirmación de un valor en alza que ha publicado uno de los debuts del año. Más de uno los conocerá a final de año por recopilatorios de listas de lo mejor del alternativeo, y si no al tiempo.

 

Con el buen sabor de boca dejado por el combo estadounidense era el momento para que saltasen al escenario Biznaga. Con dos discazos bajo el brazo y con una carrera en pleno ascenso tocaba sudar con su repertorio en directo y comprobar cómo las gastan este grupo establecido en Madrid, pero con mitad de raíces malagueñas. Lo del cuarteto fue de traca. Tremendos de principio a fin. Mediante ese punk gamberro que invita a lo etílico y los coros armaron por momentos conatos de pogos en las primeras filas con pildorazos como Mediocridad y Confort, la insuperable en velocidad y ritmo A Tumba Abierta, o esa invitación al grito de puño en alto que es Fiebre.

Con una presencia escénica y capacidad para caldear que no se suele encontrar tan frecuentemente dentro de nuestro escena, Biznaga derrochó entrega y buen rollo. Ya fuera con los parlamentos del bajista y retorcido letrista Jorge, o ese particular estilo vocal de mi tocayo Álvaro que en cada fraseo cambia los acentos para enfatizar aún más el rollo canalla y punk que empapa toda su propuesta o con la magnética imagen del batería Milky que con ese rapado y camiseta que llevaba me recordó sobremanera al puñetero Mark Renton de Trainspotting- siempre consiguieron llevar al personal en volandas.

 

Pero no sólo la actitud punk y la mala baba lírica alimentan las composiciones de Biznaga, bastó con comprobar esa magnífica pieza de su primera obra que es Las Brigadas Enfadadas con esos puentes instrumentales mezclados entre redobles sincopados que son pura crema. Cul de Sac, Jóvenes Ocultos y Una Ciudad Cualquiera, antes de un bis surrealista a petición del respetable, igualmente mantuvieron el nivel sobresaliente de toda la actuación.

Ya pueden emparentar a Biznaga con insignes nombres pasados como Eskorbuto o Ilegales o pensar en referentes más actuales como la nueva hornada british encabezada por Idles o el rollo de combos nacionales como Juventud Juché, Mujeres o Cuello, que para mí ayer con su actuación ya se han ganado el derecho a ser un nombre propio con el suficiente peso como para que esté más ojo a vizor de todo lo que hagan a partir de ahora. Que muchas bandas jovenes españolas se quiten ese complejo de inferioridad que las retienen en ocasiones, y es que de los bolos que he estado este año dos de las actuaciones más incomensurables han sido de nombres de aquí , la de los veteranos The Unfinished Sympathy y la acontecida ayer por cortesía del guateque punki que montaron Biznaga.

 

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s