A Perfect Circle: Eat the Elephant

Resultado de imagen de eat the elephant cover

Hay discos a los que hay que darles un tiempo para poder asimilarlos y emitir un juicio de valor final. En muchos casos es debido a la complejidad del material y/o cantidad de detalles incrustados en la propuesta sonora. Convendrán conmigo que es mucho más rápido de procesar un disco de power-pop o punk-rock que un lanzamiento de rock-progresivo sinfónico en el que los temas vuelan por encima de la decena de minutos. Y luego, hay casos excepcionales en los que por la envergadura de la banda que lanza nuevo material y por lo impactante de la primera escucha hay que volver a revisitar la obra varias ocasiones y mostrar cierta predisposición para aceptar lo que oyes. En mi mente, en cuanto a impacto instantáneo y crecimiento posterior emparentaría Eat the Elephant con el Villains de los Queens of the Stone Age. Discos que comparten polarización extrema de opiniones, y que, en ambos casos, en mi opinión no son ni tan negro ni tan blanco. Después de 14 años de inactividad discográfica A Perfect Circle regresan dando que hablar, como no podía ser de otra manera cuando Maynard James Keenan anda de por medio.Normalmente me gusta sondear las opiniones en foros y de la crítica de grupos de los que conozco su background una vez que ya le he pegado escuchas al nuevo material para no coartar o andar sesgando mi visión con prejuicios o alabanzas preconcebidas. De este Eat the Elephant, antes de darle al play  y hacer escucha de corrido el pasado día 20/04, sólo conocía los cuatro adelantos publicados que venían a confirmar lo leído en alguna entrevista del cerebro musical del combo, Billy Howerdel, que la presencia de piano/teclados era el centro gravitatorio sobre lo que lo demás se vertebra. Así, sólo con el arranque del tema homónimo que abre el tracklist ya se confirma el supuesto anterior. Dicho lo cual, y antes de abordar mis sensaciones finales sobre todo lo que contiene casi la hora de música del nuevo disco, me gustaría recalcar y establecer una serie de predecentes:

  • A Perfect Circle no son Tool. Sí, comparten la voz de Maynard pero no mucho más a mi modo ver. Mientras que en Tool la inventiva de riffs y tempos de guitarra/bajo es desbordante y cimienta todo lo demás, Howerdel siempre se ha centrado más en el aspecto melódico/atmosférico en su forma de tocar.
  • Las obras de A Perfect Circle siempre tienden a contener una dosis de experimentación y cortes rarunos. Véase Renholdër y Over en Mer de Noms o The Nurse Who Loved Me en Thirteenth Step.
  • Por favor si alguien encuentra una portada más fea que la de este disco este año que me lo haga saber. Horror máximo. Al lado de esta la de Thirteenth Step parece una obra de arte.

 

Resultado de imagen de a perfect circle

Entrando en materia, a grandes rasgos Eat the Elephant es un ejercicio, casi en todo momento, de gran dramatismo gracias al registro de interpretación de Maynard. Una vía, la de optar por el Maynard más sosegado, que obviamente es consecuencia de las composiciones de Howerdel. La entrada del disco de primeras deja frío. Usar un tema que podríamos definir como medio tiempo en que el piano y los casi susurros de Maynard llevan la batuta no es un “reclamo” para quién busque gancho de primeras. no es el único tema que va por esos derroteros ya que más adelante nos encontramos The Contrarian, otra pieza sustentada por teclados y la voz de Maynard con un resultado aceptable. By And Down The River hacia el ecuador con una estructura similar pero con unos riffs de Howerdel tan sutiles como sobresalientes se convierte en una de las piedras más preciosistas de la obra y en uno de los temas que me hacer acordarme de aquella combinación perfecta de elementos que era Orestes.

 

Los mejores momentos del álbum quizás son en los que volvemos a toparnos con unos A Perfect Circle con capacidad de soltar algún estribillo melódico memorable como en ese grower llamado Disillusioned -de nuevo con momentos de desnudez cuasi a capella de Keenan que retrotraen a A StrangerThe Doomed y TalkTalk cuentan con los únicos berridos contados de Maynard en todo el disco. Ésta última sin lugar a dudas el tema con más presencia y fuerza de guitarras de toda la obra por goleada. Un corte que a mi modo de ver, dejando de lado todo el tema lírico del trasfondo religioso, podría haber entrado sin problema en Mer de Noms por sonido.

Ya sé que a muchos el lado pop y épico de So Long, And Thanks For All The Fish le ha provocado sarpullidos. No es mi caso. Contiene muchos elementos para convertirse en un éxito dentro de su repertorio. No considero que por el hecho de que contenga esos arreglos, que se vislumbran como cuerdas sintetizadas, sea sinónimo de moñarrada. Que es carne de Arena Rock, sí lo compro, pero joder si está bien facturado como es el caso no tiene por qué ser un punto negro. Peor funcionan los arreglos y mucho más sonrojo me produce por ejemplo Delicious que a mi modo de ver sí que carece de alma y parece un tema de AOR hecho por unos Nickelback con más talento- u otro nombre de Rock de radiofórmula- en el que un guitarrista tipo Mark Tremonti metiera la mano en esa especie de solo final. Mi no entender.

 

Es precisamente a partir de esta frontera imaginaria que marca Delicious donde empiezo a encontrar más momentos What the fuck?. El arranque de Hourglass con ese procesamiento industrial y los fraseos de Maynard son desconcertantes de primeras. Arriesgadísimo tema que tiene poco espejo donde mirarse en su material pretérito.  Loable el esfuerzo de incorporación de nuevos matices en el sonido pero como conjunto me deja muy frío. Más extraña y casi denominable como frikada musical es el cierre Get The Lead Out y esa electrónica y líneas de Maynard enmascaradas detrás de filtros digitales que me resulta imposible defender. Como cara B mostrando lo bien que se lo pasa Howerdel jugando con cacharritos en el estudio la hubiese entendido pero como broche final pues estropea la buena sensación que hubiese sido terminar con Feathers. Un tema con una estructura APC más convencional y que bebe de lo mejor del pasado mágico de Orestes y The Noose y con una de esas interpretaciones que a sus 54 años sigue pellizcando y poniendo los pelos de escarpia tanto o más que cuando tenía veinte menos.

 

Volviendo a la analogía con Villains de QOTSA, Eat the Elephant se erige como un disco innovador en cuanto a la estructura sonora previa de la banda y que en los momentos de más riesgo no acabo de pillar la gracia mientras que en otros donde introducen matices pero equilibrando más la balanza consiguen enamorarme. Con una primera parte notable y una Feathers mágica creo finalmente puedo decir que hay más momentos memorables que borrones dentro de la obra. ¿Se echa de menos un tema al estilo de Pet o Judith con riffs más metaleros? Pues quizá un poco sí, sin embargo salen más que bien parados del embate de haber reducido el peso de guitarras y otorgado primera plana por momentos al piano. Ya quiero yo ver que les salga igual la jugada a los Arctic Monkeys. Una obra para entrar sin prejuicios y en la que cada uno acabará encontrando sus momentos. La búsqueda de la emotividad por la vía de la sutileza, desnudez y el “menos es más” es cuanto menos debatible ya que creo su debut pellizca y no por la falta de punch o elementos. También da para comentarios el hecho de la elección del corte inicial y final. Quién sabe si estamos ante la enésima maniobra de trolleo de Keenan.

Haciendo balance en su discografía, si por la primera mitad fuera lo pondría por encima de el anterior Thirteenth Step. Desbancar a Mer de Noms no entraba en la ecuación ni en el mejor de mis augurios, no obstante reconforta saber que una banda que regresa tras 14 años de ausencia de nuevo material es capaz de reinventarse en cierto modo y seguir sonando relevante y acaparando una atención en todo caso merecida. Intrigante ver como encajan los seguidores esta nueva propuesta a su paso por festis como el Download o el BeProg! A mí la versión Live de So Long, And Thanks For All The Fish arriba incluida del Show de Jimmy Kimmel me ha dejado con sensaciones encontradas. En cualquier caso, allí estaremos para comprobarlo pero eso será otro melón que tocará abrir a su determinado tiempo.

 

 

2 comentarios en “A Perfect Circle: Eat the Elephant

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s