TOP 25 Discos 2019 (IV): 10-6

Image result for manifestación feminista

¿Y si yo también soy un marichulo? ¿Y si mis gustos de 2019 musicales denotan un machismo patriarcal intrínseco? Probablemente esa lectura algo sesgada podría extraerse de una lista y selección personal de 2019 en la que es notable que la presencia de artistas femeninas es bastante residual. Y ciertamente podría tener alguna explicación enrevesada pero creo que es bastante más simple. Las únicas entradas con parte o totalidad femeninan la han aportado este año Kristin Hayter  con Lingua Ignota, Tamaka kunishi al bajo y coros en MONO,  Sandri Pow a las baquetas y coros en Híbrido y la importancia suprema de Stefanie Mannaerts en el disco que abre esta colección de mis 10 discos favoritos. Sin que sirva de justificación, creo que en los últimos años la mejor música compuesta e interpretada por mujeres, o la más visible al menos, ha estado en género más enfocados al pop, urbano y mainstream con lo que resulta cada vez más difícil que de ahí pesque algo servidor. Si esto es cierto, no lo es menos que en los últimos años entraron en posiciones nobles músicas féminas de talento tremendo como Victoria Legrand de Beach House, Anna von Hausswolff y una Rachel Goswell por partida dobles tanto con Slowdive en lo más alto incluso con su último disco y con Minor Victories. Para los amigos de forzar bien podría haber colado y repetir nombres como Chelsea Wolfe, Angel Olsen o el trío calavera de mujeres de Tropical Fuckstorm que en todos casos han sacado discos esperadísimos por servidor pero que no han alcanzado la cota de escelencia que esperaba. En definitiva, poner puertas al campo de cara a un cuotismo no tiene mayor lógica en mi mente lo cual no quita para adminitir que en 2019 me ha quedado un buen campo de nabos. Qué le vamos a hacer…

10- Brutus: Nest

https://f4.bcbits.com/img/a0516982036_10.jpg

El crudo post-hardcore tan revitalizante como melódico y épico del trío belga Brutus ha sido una de las grandes alegrías de este 2019. Pronto destaparon el tarro de las esencias con War, compartiendo la plenitud vocal desgarradora de su batería Stefanie Mannaerts que eclipasa en múltiples momentos a sus secuaces en virtud a unas interpretaciones brillantísimas. Este segundo Nest encapsula todo el potencia sónico de una banda tocada tocada por la varita mágica capaz de concentrar en píldoras de apenas cuatro minutos tremendos arreones como Carry, Cemetery, Horde V o Fire una intensidad en tu cara de directo sudoroso entregado. Ayuda a esa sensación una producción con bastante reverberización sobre la voz y con cierto feeling de captación en primera toma en vivo para incrementar aún más la honestidad de unas composiciones que en primera instancia parecen simples pero para nada simplonas. War simplemente juega en otra liga como uno de los temas del año con una introducción vocal de poner los bellos como escarpias y un posterior desarrollo y aceleración magistral. Peor la banda de Leuven va mucho más allá de ser meros one hit wonder e igualmente conquistan con unas últimas piezas del tracklist de Nest donde ponen la guinda al pastel a un disco que debería gustar y abrazar más espectros del casual seguidor hardcodreta. Sugar Dragon y sus casi 8 minutos están a una altura incapaz de ser siquiera vislumbrada por la mayoría de bandas afloradas en este milenio dentro del post-hardcore. Las atmoferas post-rockeras se cuelan en dicha pieza sobre todo gracias al tratamiento de guitarras de Stijn Vanhoegaerden. Eso, y obviamente esos arrebatos en los que ritmos más matemáticos y baterías galopantes de Mannaerts se hacen omnipresentes. Una banda jovencísima de la que parece mentira que hace pocos años empezaran a gestarse como banda tributo de los icónicos Refused. Todo un alegrón. Y además una pasión y honestidas comprobada en vivo en su paso por un escenario secundario del AMFest que se les quedó literlamente pequeño.

 

9- Tool: Fear Inoculum

Image result for fear inoculum

Sin lugar a dudas el disco más difícil de posicionar de esta lista, y no únicamente eso, el que más opiniones polarizadas ha levantado y el que más tiempo hemos llevado esperando sus fans. Difícil fue emitir un veredicto sobre un Fear Inoculum tantos años anunciado y esperado que cuando ha llegado ha sabido a demasiado poco a mucha gente. Dejando a un lado el contexto de su nacimiento, si eso es posible,@wearebrutus el disco resiste muy bien en general cualquier juicio de valor. Mucha tela por cortar si se tiene en cuenta que el minutaje de la versión completa deluxe se va hasta la hora y veintiséis minutos. El cénit en cuanto a duración en su carrera si bien lo suyo nunca bajó de la hora en ninguno de sus LP´s pasados. ¿Motivo para la celebración? Pues sí y no. Sí porque a priori el dejar espacio a la cocción profunda de largos temas con desarrollos progresivos marca de la casa es algo que a mí personalmente me encanta y no tan bien debido a que parte de la suma la componen temas menores/interludios que en el conjunto no aportan ni ayudan al flujo adecuado en el tracklist. En esa categoría de temas en los que cocinan a fuego lento un gran plato se encuentran el tema homónimo y la más brillante Pneuma pero sono otros los motivos para que finalmente este disco haya estado aquí. Hablo obviamente de la brillantez parcial de descending y de la absoluta genialidad de las dos soberanas sacadas de chorra que son 7empest e Invincible. No es momento ni mucho menos para repetir como papagayos las razones del maestrazgo métrico-rítimico de la dupla Chancellor-Carey pero de eso hay y mucho en los citados temas. Dicho lo cual parece la obra más Adam Jones de la carrera de los californianos, incluso más que el anterior 10.000 Days. En el apartado menos positivo una actuación de Maynard con contados momentos de magia y con algo de pilot automático, incluso lejos de lo aportado con A Perfect Circle hace sólo 1 año. Al final ese regreso puntual a lo encandilante de 7empest e Invincible hacen que mi yo talifan huya de argumentos objetivos y en frío y acabe cediendo y entregándose al aura especial de una de mis bandas de cabecera.

 

8- Inter Arma: Sulphur English

https://f4.bcbits.com/img/a1396132576_10.jpg

La mastodóntica nueva obra de Inter Arma con su más de hora de duración contiene una cantidad de información tal en clave metal que no se asimila con una simple escucha mientras vas de camino al curro o quitando el polvo en casa. Sulphur English es un disco tan complejo en mi mente como lo fueron de asimilar el Magus de Thou o el Love In Shadow de SUMAC. Y esto es positivo, muy positivo. Inter Arma dan otra magistral clase de dejarte con el culo torcido a la hora de encaminar cada tema en una dirección diferente dentro de los largos tentáculos de lo extremo del metal. Hay doom oscuro, claro que lo hay, pero hay mucho más, ya que en piezas como en A Waxen Sea o Citadel hay momentos de death, de black y todo ello con una interpretación hipersólida de Mike Paparo al micrófono. Conforme avanza el minutaje se descubren ramalazos de genialidad en la más limpia y progresiva Stillness o en la expansiva e infinita The Atavist´s Meridian que acongoja de oír por la cantidad de aristas que tiene en su haber. Canción absolutamente brillante con unos desarrollos a la altura de los elegidos. La épica intrínseca Blood on the Lupines es una continuación fantabulosa tras el viaje orgásmico anterior. Los de Virginia se consagran tras pelotazos como Sky Burial o Paradise Gallows que ya habían puesto el listón altísimo. Su cuarto LP es tan desbordante y vasto que invita a que con la perspectiva del tiempo vuelvas a entregarte a él y seguir atizbando razones escondidas por las que amar a una banda imprescindible a la hora de entender toda esa amalgama sónica de sludge/doom/death tan bien empaquetada en canciones con ramalazos piscodélicos, extremos, místicos y progresivos por momentos incluso. Y ojito a la labor de un T.J. Childers que va sobrado a unas baterías capaces de noquear como en A Waxen Sea u obnubilar como en el cierre homónimo donde se transforma en torbellino. Gigantesco.

 

7- King Gizzard & The Lizard Wizard: Infest The Rats’ Nest

https://f4.bcbits.com/img/a0402916090_10.jpg

La enésima mutación lagarto de los divertidos australianos King Gizzard & The Lizard Wizard ha llegado a extremos este año tras ofrecer dos caras tan polarizantes como las mostradas en los dos trabajos publicados. De un boogie y sonidos calmos sureños más rampló y flácido a un trash metal colorido y lleno de temazos a lo largo y ancho de un disco que se pasa tan rápido como algunos de los riffs galopantes de Stu y Joe Walker. Aquí todo viaja más a saco Paco si cabe que en I’m in Your Mind Fuzz, Nonagon InfinityMurder of the Universe. Temas en su mayor medida cortos y afilados a excepción de ese tema arrastrado y delicioso que es Superbug. En la apertura Planet B casi suenan cual Motörhead en sus tiempos mozos. Mars For The Rich que es en su totalidad absolutamente inapelable.  Ídem  los punteos rápidos locos y psicotrópicos de Venusian 1 y 2 o al rollito de esa especie de escala anatólica de la pieza final del tracklist: Hell. Cabalgas importantes de la doble batería de los buenos de Michael Cavanagh y Eric Moore e impacto heavymetalero clásico que se cuela en piezas como Perihelion donde sacuden tanto como en sus apoteósicos directos. No creo que el endurecimiento en su sonido sea lo que hace a este disco mucho más disfrutable a servidor, sino un sentimiento de ir al grano y explorar otra vía más que al parece se les da también de puta madre. Un disco de esos que yo llamo de canciones, una sucesión tras otra de pelotazos que te lleva en volandas. Media horita de diversión y desenfreno como pocas bandas pueden a día hoy ofrecerme. Esos estribillos rápidos y efectistas de Organ Farmer, el poderío de Superbug, los coros finales en las dos Venusian o el aroma trasher de las guitarras y el doble bombo de Self-Inmolate. Un disco que se han dado el gustazo el núclo formado por Stu, Joe y Ambrose. Y vaya sí les ha salido bien la jugada. A por la siguiente majadería please…

 

6- Downfall of Gaia: Ethic of Radical Finitude

https://f4.bcbits.com/img/a3641497769_10.jpg

Alemania consigue cada año colarme varios discos en mis Tops de repaso anual. El año pasado de memoria entraron el de The Ocean y el de Black Salvation. Este año entran como representación teutona Downfall of Gaia pero bien lo hubiesen también mereceido gente como Eremit o Codeia. Mucho metal por esos lares más allá de lo masivo de Rammstein. En Ethic of Radical Finitude tenemos el a mi modo de ver tratado más completo y disfrutable de la vertiente post-black que ha visto la luz en 2019. Tras un intro revienta una the Grotesque illusion of Being donde Dominik Goncalves dos Reis, el cantante y guitarrista fundador de la formación, se desgañita amén de saber acompasar la intensidad épica a la altura de unas melodías de piano bellísimas. El trabajo del batería Michael Kadnar es también digno de elogio con unos redobles y uso del doble bombo que pueden recordar a los patrones habituales de Harakiri for The Sky. Son precisamente los austriacos los primeros que me vienen a la mente al tratar de describir al neofito a qué suenan cañonazos como Guided Through a Starless Night en la que tocan con la mano la cima de cómo cultivar el nomble arte del post-black  sin sonar a falsa intensidad vacía. Un tema por el que bien pegaría Deafheaven. La mayúscula danza de batería introductoria de As Our Bones Break to the Dance es otro momento en el que el músculo, tempo y justo virtuosismo instrumental se dan la mano para acabar dejándome exhausto. Se agradecen unos cambios rítmicos y dinámicas internas en los temas que traspasan los habituales clichés de fuerte-flojito y que en más de un momento te pillan a contrapié. La sensación depresiva, plomiza y oscura no se diluye entre los momentos más melódicos y es ese otro de los puntos más que positivos de un álbum que creo que podría petarlo más si a algún medio de corte más generalista le diera por promocionar con determinada referencia comparativa. Pese a ser un disco que salió y catamos muy prontito en este año ha sido uno de los que más me ha acompañado de ahí su alta posición. Uno de los nombres del metal underground europeo que habría que tener más en cuenta en el presente y futuro.

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s