Informe Musical Semanal en tiempos de funambulismo mental

Cuandas las noticias menos agradables lo inundan todo es difícil abstraerse en pos de no verse sumido en una espiral de decadencia irreversible. En los tiempos que corren, en los que lamentamos muertes por cientos y en el que cada decisión política abre otra nueva vía de incertidumbres en el futuro, es normal que muchos ciudadanos opten por la máxima del aislamiento mediático. Pero, ¿es ésta una sabia decisión?. ¿Debemos olvidarnos por completo de ese aparato que preside los salones de cada casa y de las contaminadas RRSS? Difícil respuesta, en todo caso dependerá del grado de aprehensivo que cada cual sea o de la circunstancia y entorno personal. En mi caso, intento mantener un difícil equilibrio cual funambulista entre mi yo interior que se refugia en discos, lecturas y películas -algunas que con actividad de encefalograma plano ya llega, como la recién visionada– y el que me obliga a salir de la burbuja y verificar la actualidad informativa por más cruda que sea. Es un poco como aquel lejano debate de si se debían emitir imágenes como las de aquel pobre niño sirio ahogado con la cara contra la arena de una playa en plena crisis migratoria. Sin ser uno un yonqui total de la actualidad, debo admitir que leo e intento informarme sobre la situación periódicamente cada día. Sea sano mentalmente o no, al menos me sirve para tener el consuelo de que cuando quiera opinar sobre algo pueda hacerlo con unos fundamentos mínimos. Escaso alivio al ver al personal, en cualquier caso. Resulta cuanto menos curioso analizar algunas de las reacciones del populacho en cuanto a la gestión de la crisis y sus lecturas políticas sesgadas. Esta semana se ha tirado mucho, nuevamente, de la caricaturización del país a lo Mortadelo y Filemón por el lío del suministro de mascarillas desde China y su fiasco. Imagino que se pensará lo mismo de esos países que nos miran con recelo y superioridad que han cometido errores similares. Quizás también haya versiones de tebeos allí acentuando los gazapos y desatinos de los Wolfgang y Jan de turno. Pero claro, tirándonos tierra por encima también somos Marca España.

Ramper: Nuestro mejores deseos

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Mi historia de llegada hasta el trabajo de presentación de Ramper no es nada similar a los otros múltiples casos de conocimiento y acercamiento hacia nuevas bandas underground de aquí que suelo experimentar. Normalmente, la llegada viene precedida por alguna referencia positiva o llamativa en algún espacio virtual, ya sean webzines, revistas o foros, siendo en contados casos las recomendaciones directas de un tercero o contacto en vivo arropando como invitados a la banda principal. Sin embargo, con Ramper el saber de su existencia me vino de propia voz de sus propios integrantes. En la última edición del AMFest fue donde mantuve una conversación fortuita -de esas que tanto hueco rellenan a los lobos solitarios durante la espera de comienzos de las actuaciones- con la banda de base granadina que andaban por allí disfrutando y que tuvieron a bien advertirme de su proyecto. Quizás un hecho relacionado con la inocencia y acto reflejo de cerciorarse que servidor llevaba pulsera de prensa en la muñeca -cubría el asunto para FanMusicFest- y que algo de bueno les podía traer. No cuenta uno con tal capacidad de influencia, pero sí que meses después me he acordado de lo anecdótico al enchufarme el debut titulado Nuestros mejores deseos de la banda. Seis canciones son las que forman un alegato de capas y mareas evocadoras en su mayor medida a un shoegaze a ratos minimalista y cuidado como atrevido por momentos. Y digo lo de la osadía en alusión directa a esa desconcertante introducción desarrollada durante cuatro minutos del primer corte en donde vientos metálicos se funden con una batería jazzy en un tono casi amenazante para luego dar entrada a la voz vaporosa y envolvente de Álvaro Romero. La atmósfera aparentemente lánguida deja paso a una melodía deliciosa de guitarra notable a lo Slowdive. Pánico en las calles me hace disfrutar con una sublimación de la conjunción de lo etéreo y el buen hacer de dejar respirar al tema y la catarsis emocional controlada de las guitarras de Ángel Oreste y Álvaro ganando volumen conforme lo va pidiendo la canción. Difícil dominar dicho arte de sobresalir en el paso lento y finiquitar con una distorsión y disonancia más propia de géneros que abrazan al metal. Esos ramalazos más afilados predominan en Amalola donde los ecos de trompetas y redobles retrotraen a aquel disco de 2011 de *Shels y un poco también al aire de las bandas de la Andalucía cofrade. En Oxígeno por su crudeza y peso de la sección rítmica, amén de esas voces ahogadas dobladas, son los inigualables Lisabö en quienes pienso. Un trabajo denso y con bastante gusto por arreglos, especialmente de viento, que transciende en lo que a originalidad de la propuesta dentro de una cada día más saturada oferta. Bien por Ramper.

 

Squid: Sludge

Squid announce biggest UK headline show to date

No quieren perder tiempo la banda de Brighton Squid. Su prometedor EP del 2019 los ha situado en el mapa junto a otras bandas compañeras de generación como black midi y Black Country, New Road y aprovechan la cresta de la ola para seguir ofreciendo nuevo material. En Sludge Ollie Judge sigue cantando con ese deje enajenado tan hipnótico y juegan como los jovenzuelos que son saltándose cualquier norma o convencionalismo. Otro pasito adelante de una de las propuestas jóvenes a seguir de este lado del charco.

 

Gyoza: Early Bird

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Al cuarteto catalán Gyoza los he ido siguiendo desde la distancia a posterior de haberlos visto actuar en directo en la ciudad condal. Su segundo esfuerzo de larga duración de estudio se publicó hace un par de semanas. Early Bird es continuista por una parte en la fómula pos-noventas de cohesión entre melodía-potencia pero con ciertos toques que hacen vislumbrar a una banda en crecimiento y buscando la madurez sónica. Hay temas donde la conjunción de elementos más melódicos y arrebatos más fieros distorsionados sigue funcionando a la maravilla como en la apertura Up Where They Belong donde rememoran latidos de todo lo bueno de aquellos magníficos Nothink. Adrià Martínez desenvolviéndose como pez en el agua en los contrastes cantados y los gritados. Ese final del corte inicial de engorilamiento tiene continuación a lo largo del eje del disco en momentos como la divertida y groovie Nothing To Be Ashamed Of -ojito a la juguetona línea de bajo omnipresente- donde se cuela algo de ese stoner melódico como si de los Foo Fighters punzantes del Wasting Light fuera el caso o en la más Royal Blood meets Queens of the Stone Age Killing Goode que en directo tiene todas las cartas para ganar. Sin embargo en otros momentos donde se salen de este patrón también resultan bien parados. Especialmente llamativo el caso del single ultramelódico y adictivo In My Room con esa destacada labor de producción a las voces como principal recurso. En una canción aparentemente simple pero que guarda detallitos como esa guitarra robótica afinada a semejanza de aquellos QOTSA del denostado Era Vulgaris. También introducen sutilmente la presencia de sinte y percusiones eléctrónicas en la oscura Glitch. El interludio Unveiling Roy no desentonaría en un tramo de transición “tarantinesco”. Para el final se dejan unos riffs de lo más pesados de todo el álbum concentrado en el tramo final partenucas de Sold y optan por cerra con una vía más reposada e in crescendo en una Burden tirando más por la vía emocional a lo Thrice. Distintos caminos y mismas sensación, la de estar delante de una banda con el potencial para tomarle el relevo a grandes como los citados Nothink, o yendo a derroteros algo diferentes, Catorce, The Unfinished Sympathy o Berri Txarrak.

 

Car Seat Headrest: Martin

Car Seat Headrest anuncia(n) y detalla(n) Making A Door Less Open ...

El segundo tema conocido de lo nuevo de Car Seat Headrest sigue presentando a un Will Toledo y Andrew Kantz más inclinados hacia las melodías pegadizas que a un lo-fi más angustiado del pasado. Martin, siendo un tema pasable, no tiene el gancho de la conocidad Can’t Cool me Down pese a ofrecer algunos pasajes interesantes como ese final trompetero y la voz procesada. Habrá que esperar para juzgar a fondo.

 

Triángulo de Amor Bizarro: oɹɹɐzıqɹoɯɐǝpolnƃuɐıɹʇ

Triangulo de Amor Bizarro - CD Triangulo de Amor Bizarro · La Casa ...

De anteriormente reseñar unas bandas de aquí incipientes y en fase desarrollo a una que no parece querer tocar techo pese a contar con una discografía que ya de por sí antes de este disco homónimo con tipografía invertida daba para considerarles entre las bandas nacionales más importantes del nuevo milenio. A los gallegos no les han regalado nada y ha sido su evolución entrega a entrega quien los coloca en lo más alto de la escena underground con más tirón en festivales patrios. Un hecho el de su popularidad relativa que no ha devenido en una relajación por parte de Rodrigo, Isa y cía sino más bien en un acicate para seguir sonando incisivos sin perder ese gancho melódico por los buenos estribillos que tienen desde hace quince años. En su quinto disco -descontando El Hombre del Siglo V- ofrecen un disco que mentalmente lo emparento con Año Santo por ser estilísticamente algo más abierto si bien la influencia de lo sintetizado aquí tiene más peso que nunca. Veánse Fukushima y los interludios. En los temas cantandos por Isa mayormente cuelan melodías más accesibles aunque en cuanto te despistas te pillan a contrapié como en ese acelerado y experimental final delicioso de No Eres Tú. Ruptura no es el tema donde oimos al Rodrigo más desatado sino que en Calígula 2025 te acaba triturando juntamente con un bajo machacón con una interpretación que recoge cierto vigor de Gallo Negro Se Levanta del anterior álbum. Esos bramidos que pega tanto en esta canción como en Canción de la Fama son impagables. No le va a la zaga la última en cuanto a rítmicamente musculosa  con la sección instrumental ecualizándose en volumen en torno a la voz. Acosadores huele a enésimo hitaco a la legua, con participación de Ariadna de Los Punsetes incluida. No me extrañaría que se alce desde ya como himno oficioso feminista indie por su temática. En Folía de las Apariciones me recuerdan al patrón armónico a Les Llevaré Mi Cruz. Menos conecto con Cura Mi Corazón y Asmr Para Ti donde el ejercicio pop les hace perder parte de sus encantos. Quizás la primera mitad más enfocada al ruidismo y el caos noise es la que me conquista siendo la segunda una de contrastes y matices entre las distintas vertientes de una banda que sigue mutando y evolucionando, huyendo de paso del inmovilismo que se instala en tantas y tantas bandas nacionales con un éxito incluso menor que el de Triángulo de Amor Bizarro. Pasos al frente sin olvidar el camino recorrido.

 

Ulcerate: Dissolved Orders

noticias] Ulcerate estrenan su canción «Shrines Of Paralysis» y ya ...

Lo de los neozalendeses Ulcerate se confirma con cada paso. Su nuevo tema de adelanto es absolutamente de mear y no echar a gota. Compositivamente profunda y vasta y con una ejecución técnica que quita el hipo. Ese patrón melancólico y un death ultratécnico de la mano durante ocho minutos gloriosos. Huelga decir que Saint Merat acojona a la batería nuevamente. Faltan los calificativos. Superlativo.

 

Lingua Ignota: O Ruthless Great Divine Director

Nueva canción de Lingua Ignota:

Kristin Hayter pese a sus múltiples problemas decide que no se debe parar. En este 2020 hemos sabido de ella mediante el proyecto paralelo Sightless Pit y ahora con una nueva canción que por dirección artística no me sorprendería provenga de las sesiones de composición de CALIGULA. Primera mitad con el habitual registro vocal compungido acompañado del piano y una transición golpeando las entrañas para transformar el lamento y pesar en una intensidad y purga final a la altura la potencia visual de Midsommar. Esperemos que el Primavera Verano Sound siga contando en su carte con esta inimitable artista.

 

Brutus: Sand

How Brutus Went From Refused Tribute Band to Reinventing Punk ...

Otros de los grandes beneficiados del material musical del pasado 2019 son el trío belga Brutus. Ofrecen un nuevo tema inédito titulado Sand en el que el post-hardcore con la melódica y potente voz de Stefanie Mannaerts sigue carburando a la perfección. Maravillan con esa emotividad de los tramos más lentos así como con las explosiones instrumentales rabiosas. Digna sucesión a todo lo disfrutado en Nest.

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